"Con la palabra se ve lo no visto, o incluso lo no visible"-
EMILIO LLEDÓ. El silencio de la escitura

lunes, 27 de febrero de 2017

les enseñé a mis manos
a recorrer de puntilla los laberintos de tu piel,
a acariciar tu rostro,
a perfilar el contorno de tus labios,
les enseñé a entornar tus párpados
para que supieran del asombro,
y a las yemas de mis dedos
que volaran como pluma de cisne
desde tu espalda al infinito

y aprendieron  a aprehenderte

a hurgarte   a tenerte   a agarrarte

ahora que les pido

que me enseñen a olvidarte
porque estoy en el intento
-de queriendo- no quererte
ellas se niegan a enseñarme.

*beatriz*




4 comentarios:

Juan Herrezuelo dijo...

Ah, qué magnífico "toco tu boca" proyectado al infinito pasando por la espalda (que cuando se da, es metáfora de olvido, por otra parte)...

Beatriz dijo...

"Entonces, mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llenas de flores o de peces,..."-..incuestionable el verbo de Cortazar.. Y su / nuestra Rayuela. Gracias Juan por recordarlo y llevarme hasta su " toco tu boca" . Un abrazo amigo

miralunas dijo...

venía a decir emocionada la belleza de tu poema, Beatriz, y me encuentro con este diálogo que me vuela hasta ese inmensurable toco tu boca, que siempre casi me lleva al cielo de la Rayuela. Gracias a los dos y mi aplauso, Beatriz.

Beatriz dijo...

Gracias de mi parte y en nombre de Juan.. Él es un maestro de la palabra. Lo confirman sus comentarios. Todos los que amamos la escritura hemos volado hasta el cielo de Rayuela y acaso más de una vez, sin duda Miralunas. Un abrazo