"Con la palabra se ve lo no visto, o incluso lo no visible"-
EMILIO LLEDÓ. El silencio de la escitura

miércoles, 16 de septiembre de 2009

EL ÚLTIMO PAISAJE


Había llovido en el valle. Olía a tierra húmeda. Los pájaros comenzaban a asomarse entre las ramas vencidas por el peso de las hojas mojadas. El cielo se iba desdibujando de nubes negras y se pintaba con tonos rojizos anunciando que el sol, a hurtadillas, comenzaba a espiar al amanecer.
Esa mañana él se levantó muy temprano y emprendió el trayecto, como cada día, hacia un lugar en donde el tiempo le restaba segundos a la ilusión.
Caminaba hacia el pueblo y en el trayecto dejó que la flores, las hojas, las ramas y las hierbas lo untaran de fragancias y de rocío, recogió gotas de lluvia en el cuenco de sus manos y cerró sus puños. Estaba tan impregnado de vida aquel paisaje, tan lleno de imágenes, tan pleno de recuerdos. Aspiró profundamente, trató de que sus pulmones se llenararan de aire puro. Lo necesitaba. Una mariposa libaba el néctar de una flor. La cogió sigilosamente con sus dedos, y cuidando de no herirla, la introdujo en una cajetilla vacía de tabaco. Sólo quería una partícula de su néctar, luego respetaría la libertad de su vuelo. Una tenue niebla, que el vapor de la tierra caliente había formado, lo envolvió en su camino. Quitó entonces la tapa del botijo, en el que llevaba siempre agua fresca, e intentó recoger en él las partículas del vapor. Todo lo que era vida, todo lo que en ese valle le recordaba felices momentos, lo fue recogiendo.
Caminaba y a sus pasos sólo le acompañaban sus pensamientos y el canto de los pájaros que ya habían abandonado las húmedas ramas desplegando sus alas en busca de horizontes.
Caminaba y llevaba vida, gotas de lluvia en sus apretadas manos, niebla en el botijo, rocío impregnado en su cuerpo, llevaba fragancia de flores de después de la lluvia, el néctar libado de la mariposa y también su vuelo. Y aire, aire puro y fresco aspirado en sus pulmones.
Y quizás, o también, llevaba algo de esperanza.
Abrió la puerta de la blanca sala, despacio, muy despacio, sin hacer ruido. Un rayo de sol se filtraba a través de la cortina y le permitió ver su bellísimo y pálido rostro. Sintió frío.
Apoyó su cabeza en la almohada, a su lado, y la acarició. Mojó su cara con gotas de lluvia.
La besó intentando que el aire puro del valle se introdujera en sus débiles pulmones. Abrazó su pequeño cuerpo para que el rocío se adhiriera a su piel, y la perfumó con fragancia de las flores que había recogido.
Sintió su frío.
Abrió la cajetilla y la mariposa comenzó a revolotear entre las blancas paredes de la habitación iluminándola con sus colores. Hasta que sus alas cansadas se fueron cerrando y despacio, muy despacio, su vuelo se fue apagando dejándose caer exhausta sobre la almohada. Y allí, sobre el fresco hilo de la funda, dejó la huella de su néctar.
Ella tal vez la presintiera y sólo esbozó una débil sontrisa. Ya no había palabras. Éstas enmudecen antes que la vida se apague, como las mariposas pliegan sus alas antes de morir.
Y cuando sus ojos se fueron cerrando, él aún creyó escuchar su voz. En ese silencio volvió a escuchar sus palabras, las que antes habian tenido sonido ...“después de la lluvia tráeme el olor de nuestro valle, tráeme sus humedades ...no esperes a que otro sol vuelva a secarlas”
Salió de la sala, y por última vez cerró la puerta despacio, más despacio que nunca. El camino de regreso no lo hizo solo. La mariposa había reiniciado su vuelo, había desplegado nuevamente sus alas. Tenían el mismo trayecto. Hacia la vida.
El valle aún olía a lluvia.

14 comentarios:

Fer Henry dijo...

Hola buendia!
Que bueno! Hermoso, inspirador, mientras lo leia cada detalle que se describia a cada paso del relato las sentia de una manera muy fuerte.
Gracias.
Abrazo, luz y valles desde montevideo.
fer

Beatriz dijo...

Hola Fer Henry.
Antes de contestarte y agradecerte que visites mi rincón, he estado intentando conocerte a través de tus espacios.
¡Qué maravillas de canciones!, me gusta muchísimo la música que haces, el timbre de tu voz. He visto tus imágenes llenas de sensibilidad. Te visitaré seguido, si me lo permites, por que coincido contigo en emociones. Gracias por tus palabras.
Un abrazo desde esta otra orilla.

Poli dijo...

Que hermoso!!!
ojalá todos pudieran irse así, con olor a lluvia en un vuelo de mariposa.
O cómo quieran.
Es el derecho a elegir cómo.
El derecho a la despedida.

Hermoso cada detalle, caminé el sendero, olí la tierra mojada y recogí el agua en mis manos.
Gracias por llevarme a caminar y reflexionar por el bosque.

Besos Beatriz.

Beatriz dijo...

Poli,
hemos caminado juntas, obviando distancias, hemos disfrutado ambas, compartiendo emociones. Yo dibujando con palabras un trayecto, que todos recorreremos, y que he imaginado sin oscuridades, pleno de luz, de belleza ... y de afectos.
Tú recorriendo mis senderos imaginados.
Me emocionan tus palabras. Gracias. Muchas gracias.

Fer Henry dijo...

Beatriz! Claro que te permito visitar estos espacios que he engendrado para conectarme un poquitin más con el mundo y salir de mi, seas bienvenida! Y me contenta en pila que te llegue mi música.
Abrazo en sol mayor ... ese que cuando suena atrapa el universo, o por lo menos yo lo siento asi, jé!
Gracias
fer

Beatriz dijo...

Fer Henry, haremos imaginariamente viajes de ida y vuelta compartiendo ese abrazo universal en sol mayor.
Sabes? me gusta la palabra compartir porque implica pluralidad,compañía, roces de emociones.
Compartiremos Henry, tus canciones, tu voz, tus imágenes y mis palabras.
Compartiremos sensibilidades desde dos lejanas orillas, pero sin distancias.
Un gran abrazo, amigo.

Luzdeana dijo...

Hola Beatriz.
Que dulce tu despedida, cuánta poesía y amor para hablar de un momento tan duro. Las mariposas, cuánto que dicen, no? A mí me fascinan.
No podía faltar tu mirada hacia adelante sobre el final. Esa sos vos.
Un beso lleno de lluvia y aire fresco.

Dante B. dijo...

demasiado para mí en estos días tan oscuros
y no hablo del clima, por supuesto

Beatriz dijo...

Luzdeana.
Mi concepción de ése momento, indiscutiblemente doloroso,lo imagino como una continuación, como un proyección del alma, como lo hacen en otras muchas civilizaciones,menos desarrolladas, pero para las cuales el fin sólo es prolongación. Y por ello lo adornan en liturgias con cánticos, flores,incluso bailes. Quizàs,( no lo había tenido en cuenta mientras lo escribía) esto tenga que ver con el final de mi relato.
Y además, por que siempre voy hacia adelante, como tú bien lo sabes, tal vez por que persigo el vuelo de las mariposas que me atraen, como a tí.
Abrazos atravesando el atlántico, sintiéndonos en la distancia, amiga.

Beatriz dijo...

Dante,
lamento tus oscuridades. de verdad, no era mi intención amargar a nadie. No tengo poderes para ello. Y como te aprecio, en el próximo post, intentaré hacerte sonreir.
Un beso y una sonrisa. Y que mejore el tiempo, tu tiempo.

cristhian dijo...

Muy bueno. Mi cuerpo se estremece como cual rayo de sol atravesando el follaje. Bosques de ensoñación.

Mi nombre es Cristhian Mauricio y la invito a visitar mi blog: SOBRELAHUELLACAFETERA.BLOGSPOT.COM

Daniel Rico dijo...

Muy bello, destila licor de melancolia.

¿Te acordas de la pelicula PAPILLON (mariposa)? El tipo huia de la isla del diablo y lo ayuda una tribu porque el tenia un tatuaje de una mariposa en el pecho, que era para ellos el emblema del alma humana. Pensaban que los espiritus de sus muertos permanecian con ellos, hasta que en en otoño las mariposas emigraban y las almas partian con la ayuda de sus alas.

Saludos.

Beatriz dijo...

Cristhian, bienvenido a mi rincón
Cracias por tu visita. Es un placer para mí el saber que te han emocionado mis palabras. Te devolveré esta atención recorriendo tu espacio.
Un abrazo.

Beatriz dijo...

Daniel Ricco,
¡Qué maravilla de película , cómo no recordarla!. El esfuerzo de un hombre por recuperar su dignidad. La lucha por la libertad. Un excelente trabajo de Steve Mac Queen y también de Dustin Hoffman.-
En cuanto a la imagen de la mariposa en mi relato he de decirte que tiene que ver con la especulación de un "mas allá", de una esperanza, de una continuidad.
Un gran abrazo, me ha gustado muchísimo tu comentario.