"Con la palabra se ve lo no visto, o incluso lo no visible"-
EMILIO LLEDÓ. El silencio de la escitura

jueves, 13 de mayo de 2010

EPÍLOGO

Foto: http://pacomerloansin.blogspot.com/

Tenía que suceder así, de repente, en un día imprevisto, en un día que no figuraba en nuestro calendario. Cogiste coraje y me leiste en negativo la frase que dormitaba desde siempre en el doblez de la servilleta. En la que tanto creíamos. Era dificil para ti reconocerlo, pero ya ves “los te quiero” y los “para siempre” acaban rebelándose contra la eternidad.
A regañadientes, porque sé que te costaba desprenderte de los momentos que habíamos vivido, me entregaste las fotos del último viaje y las del bar en el que brindábamos por lo que éramos; el libro que aún no habíamos leído; el albornoz blanco que envolvía nuestros cuerpos, aún con frescura tuyas y mías, y tú última caricia, ¡ pobre de ella!, resistiéndose a perderme.
Yo te dejé el segundo más largo detenido en mis labios; el olor de mi último desayuno; el poema que escribí mientras preparaba tu postre preferido; una lágrima desorientada que se quedó adherida en tu dedo índice y el pellejo de mi tristeza. Y en el espejo olvidé mi sombra en fuga y el temblor de mis manos maquillando la angustia.
El tibio aire de aquella mañana de otoño recogió el instante final, el ruido de tus pasos y los míos en giros divergentes. Opuestos.
Sólo el silencio sobrevivió al adiós, y me adueñé de él. Me quedé con ese silencio que siempre acompaña a pasear los recuerdos.
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12 comentarios:

DanteBertini dijo...

te leo, que lo sepas, a pesar de mi sequía de palabras. Abrazo

Beatriz dijo...

Dante,
Descubro tus pasos. Milagros de la técnica, que no de mis poderes de adivinación, (ya me gustaría)hacen que tus visitas sean evidentes. Se agradecen y las retribuyo disfrutando de tus ingeniosos y siempre realistas textos-
Un beso y otro.
(ya me conoces, soy muy mimosa)-

Luzdeana dijo...

La tristeza del epílogo, aunque sea ineludible, aunque ambos sepan que venía en camino. El momento de entender que los "para siempre" no deberían pronunciarse jamás.
El amor tiene ese mal hábito de terminarse.
Estamos (ambas)de posteos tristes, Beatriz.
Un abrazo siempre fuerte, amiga.

Beatriz dijo...

Luzdeana,
ese sentimiento, la tristeza, da mucho de sí para escribir sobre ella.
Todos hemos pasado por la experiencia de un "para siempre" en el que creíamos inmortal, y sin embargo nos sorprende con su fecha de caducidad.
De cualquier manera hay que seguir creyendo en el mañana.
Un abrazo querida Diana.

P/D. te envié un correo.¿lo has recibido?.

Carlos dijo...

En ocasiones es tan dificil decir adios, sobretodo cuando su eco suena eternamente en la mente

Ricardo Guadalupe dijo...

A mí Beatriz me gustaría desprenderme con mayor facilidad de los malos ratos de una relación, de los disgustos, de los insultos, los portazos, los celos, los desplantes, los días de años luz entre los dos, las noches en el sofá, las palabras con puñales, el enfriamiento de las miradas y el tacto,... la muerte de la relación. Por qué aún hoy, meses después, me siguen atormentando estos recuerdos... Quizás porque si me acordara de los momentos felices sufriría aún más...

Un beso

Beatriz dijo...

Carlos
Creo en las buenas formas. Sinceramente. Aunque los adioses sean dolorosos.
Un abrazo

Beatriz dijo...

Ricardo, dicen que el tiempo amortigua el dolor, los malos recuerdos, el sufrimiento. Tal vez dependa de la voluntad que pongamos en ello.
Y si te vale de algo, recuerda esta frase muy de medicina del cuerpo "las heridas cicatrizan"
Yo no sé si las del alma tienen la piel tan fuerte.
Un saludo -(Te leo siempre,aunque por falta de tiempo a veces no veas mi comentario)

Raquel Barbieri dijo...

Querida Beatriz,

"y me leiste en negativo la frase que dormitaba desde siempre en el doblez de la servilleta. En la que tanto creíamos."

Las circunstancias externas muchas veces boicotean amores y creo que es porque algunos romances son de alta intensidad y corta duración en comparación con lo que esperábamos, porque el para siempre es difícil de sostener. Quizás y aunque cueste aceptarlo, el amor eterno sólo se les da a algunos mientras que otros vivimos distintas experiencias a lo largo de nuestro acontecer.
Como siempre, me gustó mucho leerte, amiga.

Besos

Beatriz dijo...

Raquel,
amiga me gusta tu comentario por que siempre te quedas con la frase que es la que le da cuerpo al texto.
a pesar de que los finales son enevitables, habemos las que(ingenuas y soñadoras) creemos que los "para siempre" existen. Y por ello nos entregamos en todo nuestros proyectos.
Un abrazo.

Francisco Ortiz dijo...

Qué imagen tan cotidiana y cómo le has dado la vuelta: en esta frase: "el poema que escribí mientras preparaba tu postre preferido".

Beatriz dijo...

Francisco
Me encanta sorprenderme con tus comentarios, cuando doy pasos hacia atrás por mis rincones.
Gracias por esa fidelidad.
Saludos-