"Con la palabra se ve lo no visto, o incluso lo no visible"-
EMILIO LLEDÓ. El silencio de la escitura

miércoles, 11 de julio de 2012

EL COLOR DE LA DISTANCIA

                             

  Las grandes distancias inspiran las mayores ilusiones"
                                                                                                       Paul. Theroux 




el exilio
presiente el sur
un puente de mariposas
colorea el aire
abril
deshoja el tiempo
abrevia lejanías
Tuyas. Mías
Perdurables.


la melancolía
atraviesa estaciones
aromas de glicinias
perfuman el regreso
la distancia
vestida de violeta y malva
entrecomilla eternidades
Mías. Tuyas.
Indelebles.

7 comentarios:

silvia zappia dijo...

que no nos perdure el exilio
que nos abracen las glicinas

abrazo, beatriz*

Horacio Beascochea dijo...

El exilio y su rudeza, espero que las glicinas puedan aliviarlo, para la melancolía, no hay recetas, supongo. Conozco de ella, me habita, lidiamos de tanto en tanto.

Beso grande, espero que estés bien.

Rossina dijo...

alguna vez leí en el libro The Hours de Michael Cunningham que los lugares que fueron nuestros permanecen intactos en nuestra memoria y que a pesar de que lo razonamos, no creemos en verdad que hayan sido de alguien más, que nuestros..
Me has hecho pensar en eso. En los colores, aromas, recuerdos, que viven en vos intactos, hasta que los vuelvas a tener. A propósito cuándo vienes, mija?

Rosa María dijo...

Realidades sufridas en los sentimientos de los que proclamaron verdades envueltas en la esperanza del tiempo.

Bello poema vestido de muchos recuerdos.
Un abraciño,
Rosa María Milleiro

http://poemas-rosamariamilleiro.blogspot.com.es/

Diana H. dijo...

Está muy claro que ese lugar en la distancia es una realidad indeleble en tu vida, Beatriz.
Y este poema es una preciosa forma de declararlo, quizás de cantarlo...
Un beso para vos.

Juan Herrezuelo dijo...

“Eres tú quien quedó más allá de las aguas. / Nunca más te verás”, escribió desde su propio exilio José Moreno Villa. Qué oscuro debe ser el tono de ese color, el de la distancia, cuando la melancolía entrecomilla eternidades, como dices.
Siempre delicadísima la belleza de tus versos, como el vuelo de esas mariposas. Un beso.

Javier F. Noya dijo...

Parece que el exilio y la melancolís decoloran, disminuyen las intensidades de lo vivido posteriormente. Y en ese entendimiento te mando mi abrazo, y comparte mi placer por leer este precioso poema. Besos.