"Con la palabra se ve lo no visto, o incluso lo no visible"-
EMILIO LLEDÓ. El silencio de la escitura

domingo, 10 de octubre de 2010

MUTACIÓN


La función había terminado. En la soledad del escenario él deambulaba. Sus pasos, lentos e indecisos, reflejaban su incertidumbre. Arrastraba su angustia camuflada aún tras su disfraz. El silencio, único poseedor de su verdad, era roto por el imprevisto vuelo rasante de algún murciélago confuso que habitaba la noche entre bambalinas. Miró el salón de butacas. Allí, inmóviles, despojados de su cuerpo, estaban todos los personajes que había interpretado. Ellos espectadores de su última actuación.
Sintió la mirada de todas y cada una de esas máscaras que habían cubierto su rostro, que habían ocultado su vida, arropándolo.
Debía interpretarse a sí mismo. Reconocerse. Se despojó entonces y para siempre del peso de las alas de Madame Butterflay y dejó fluir su transparencia, su verdad. Sintió el desgarro de la mutación. Y lloró. Y se estremeció. Y sonrió.
El telón desplegó lentamente su terciopelo rojo cubriendo una escenografía en donde quedaba para siempre el guión que había enmascarado su cobardía. El atrezzo de su propio engaño.
Las butacas estaban vacías. Sus personajes habían desaparecido.
Las luces se fueron apagando y allí, entre tinieblas, quedaba el fantasma de una anatomía que no le pertenecía.
Al salir vio su nombre en el cartel. No se reconocíó.
Aspiró el aire fresco de aquella madrugada y sintió el abrazo de la vida. De su vida.

9 comentarios:

Carlos dijo...

Decia Jaime Gil de Biedma:
"... pero a pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma
envejecer morir es el unico
argumento de la obra..."

un abrazo guapa

Alexander Camelot dijo...

"Cuando la vida no te sea fácil, recuerda siempre esto. . . Que sepas, en tu corazón, que hay otros que nunca te olvidan. Que siempre encuentres un arco iris después de una tormenta. Que celebres las cosas maravillosas que hay en ti. Y cuando llegue el mañana, que puedas comenzar de nuevo. Que recuerdes cuántas sonrisas pueden llenar un día. Que creas que tus anhelos serán una realidad. Que encuentres tiempo para apreciar la vida y tiempo para compartir tu belleza espiritual. Que veas tu presente como un regalo, y tu futuro como otro más. Que agregues una página dorada al diario de cada nuevo día, y que puedas convertir "La felicidad eterna" en eterna felicidad. Y que siempre sigas sembrando las semillas de tu sueños. Porque si sigues creyendo en ellos, tus sueños seguirán tratando de florecer en ti."

FELIZ SEMANA!

Un abrazo y mi amistad

Alexander♥

Raquel Barbieri dijo...

Ay, me encantó Beatriz. Es tan verdadero que quien trabaja en la escena muchas veces ha ido formando su personalidad con partículas de los personajes que le ha tocado encarnar...

Encontré algo muy esperanzador en tu texto.

Besos, amiga :)

mi nombre es alma dijo...

No debe dejarse nunca, que vivir la vida de otros nos impida vivir la nuestra.

Carlos dijo...

Misterioso oficio este de la actuación, que permite asumir ser quien en realidad no somos. Supongo y tu relato lo confirma que debe ser mágico y a la vez atormentador.

También, algunas veces es atormentador ser uno mismo. :)

Un beso.

J.Carlos dijo...

Son muchos los personajes que nos toca interpretar a lo largo de la vida, pero el más difícil es el de nosotros mismos; nos acomodamos a los que nos imponen los demás, pero cuanto nos cuesta ser nosotros mismos.
Excelente relato, lleno de matices.
Abrazos

Luzdeana dijo...

Cambiar de piel es parte de nuestro ciclo vital. Creo firmemente que todos somos actores de la vida, representando nuestros papeles de la mejor manera.
También creo que los actores que trabajan sobre un escenario dejan buena parte de lo que son en cada personaje. Es una actividad que me hubiera encantado hacer. Quizá en la escritura de ficción logramos algo de eso.
Me gustó mucho.
Un beso.

Beatriz dijo...

Carlos, Alexander, Raquel, Alma, Carlos, J. Carlos y Luzdeana

A todos y cada uno de vosotros gracias por acompañarme con vuestros comentarios. De ellos aprendo y saco conclusiones.
En general siempre coincidimos en alguna medida en las opiniones.
No debemos diferenciarnos mucho en la manera de ver la vida, de sentir, de emocionarnos.
De ahí que nos sigamos encontrando de esta manera virtual pero se me ocurre que sincera. Sin máscaras-

Un gran abrazo-

Lola dijo...

A veces nos sorprendemos a nosotros mismos viviendo parte de una vida que no es la nuestra, y cuando el espejo nos muestra nuestro error a veces hasta hemos hecho daño sin querer. Pero el peor daño es el que nos hemos infringido a nosotros mismos por no vivir esa parte de nuestra vida. Nos hemos olvidado por un tiempo de salir del teatro y sentir el abrazo del aire de nuestra vida.